El Campo

El recorrido, diseñado por Severiano Ballesteros, tiene 18 hoyos, con par 72 y una longitud de 6.019 metros. Consta de 6 hoyos para los pares 3, 4 y 5, entre los que destacan sus hoyos más cercanos a la costa, que ofrecen al jugador la sensación de pegar la bola hacia el océano y los lagos de los hoyos 9 y 18 unidos por cascadas.

He creado un Campo de Golf único

Severiano Ballesteros
Severiano Ballesteros en Buenavista Golf
Severiano Ballesteros en Buenavista Golf
Severiano Ballesteros en Buenavista Golf
Severiano Ballesteros en Buenavista Golf
Severiano Ballesteros en Buenavista Golf
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Hoyo 1

Ligero dog-leg a la izquierda, con viento normalmente en contra. El lado izquierdo está protegido por vegetación y la entrada a green por un lago. Para huir de ambos "peligros" conviene jugar al lado derecho de la calle, pero vigilando un bunker, situado a la altura de la caída del drive. Si el viento no es de alta intensidad es posible alcanzar de segundo golpe un green muy complicado, con diferentes plataformas y caídas tanto hacia el lago como al lado izquierdo. También condiciona el segundo golpe, un arroyuelo que cruza el antegreen, 20 metros antes de la entrada del green.


Hoyo 2

Par 3 muy corto, protegido en el lado derecho, por un fuerte desnivel del terreno. El green es relativamente amplio, pero al estar cruzado, hay que tener precisión en acertar el palo adecuado, pues dos bunkers esperan, a los que no consigan parar la bola en green.


Hoyo 3

Hoyo con acusado dog-leg a la izquierda, provocando al fuera de límites marcado por varias palmeras, que castigará a quienes cierren la bola en exceso, o intenten acortar distancia a green. Al ser más importante colocar el primer golpe que una distancia excesiva, es un hoyo para jugar madera 3, o incluso hierro. Green en alto, con poco fondo y bastante movido.


Hoyo 4

Hoyo en descenso y bastante amplio. Un bunker marca la entrada por el lado derecho, a un green con caída de derecha a izquierda. Viento cruzado de derecha a izquierda y ligeramente a favor, es muy normal casi todos los días.


Hoyo 5

A no ser que sea muy intenso el viento, este hoyo presenta una magnífica oportunidad para rebajar el par. Con ligero dog-leg a la izquierda, es imprescindible colocar el drive en la calle para buscar el green de segundo golpe. De no ser así, habrá que tener en cuenta la vaguada existente 35 metros antes del green y los dos pequeños lagos situados a ambos lados de ella. Green en alto y protegido por bunkers.


Hoyo 6

Aunque sobre el papel parece un hoyo largo, normalmente se jugará con viento a favor. La caída del drive no tiene bunkers y hay amplitud, aunque si se cierra la bola en exceso, el segundo golpe a green se encuentra obstaculizado por la suave ladera que entra en la calle, forzando un ligero dog-leg. Si se abre el golpe, el hoyo se alarga e incluso si esto ocurre en exceso, puede rodar la bola ladera abajo. No es fácil coger el green, pues está ligeramente elevado y es, relativamente estrecho.


Hoyo 7

Probablemente sea el hoyo más duro de toda la vuelta, se hará bastante largo, debido tanto al viento en contra, como a que la segunda parte del mismo es en ligero ascenso. Un fuerte dog-leg a la derecha marcado por una suave ladera cubierta de vegetación que dificulta que el jugador intente acortar. Dos bunkers marcan el límite izquierdo de la caída del drive. El approach a green viene condicionado por un bunker en la entrada al mismo por el lado izquierdo, además de las dificultades provocadas por las diferentes plataformas ascendentes que le caracterizan.


Hoyo 8

Al ser en descenso, un hierro medio puede ser suficiente para alcanzar el green. Es importante acertar el palo elegido, pues aunque no hay bunkers, existe una vaguada frontal a la entrada del green. El viento que sopla normalmente de derecha a izquierda, ayuda a evitar el fuera de límites que existe en el lado derecho.


Hoyo 9

Un bunker marca el ligero dog-leg a la izquierda. Si el viento ayuda, no es difícil sobrevolarlo, lo cual incrementa las posibilidades de alcanzar el green de segundo golpe. Los 50 metros previos a la entrada del green, están definidos por un bunker y el lago, ambos situados en el lado izquierdo de la calle. Green no muy grande y ondulado con caída hacia el agua.


Hoyo 10

Espectacular hoyo en descenso, circunstancia por la cual, los bunkers que estrechan la calle a 245 metros, condicionarán notablemente el resto del hoyo. La entrada a green es bastante estrecha, condicionado además por un gran bunker en forma de S en el lado izquierdo, y tres pequeños bunkers que limitan con el acantilado. La influencia del viento suele ayudar para conseguir mayor distancia, aunque dificultará precisar el approach a green.


Hoyo 11

El par es un buen resultado, pues el viento y el ligero ascenso le convierte en un hoyo largo. Dos bunkers en el lado izquierdo marcan el ligero dog-leg, mientras que otro, en el lado derecho, también condiciona la caída del primer golpe, sobre todo cuando sople con intensidad el viento. Un bunker en el lado izquierdo, condiciona la entrada a un green en ligero ascenso y bastante complicado, tanto es así que, la posición de la bandera, determina en gran medida la dificultad del hoyo.


Hoyo 12

En ascenso y con viento en contra, este hoyo puede resultar complicado. Un bunker protege la entrada del green por el lado izquierdo. Para huir de él, si se juega por el lado derecho, hay que tener en cuenta el fuera de límites, porque el viento lo pone en juego.


Hoyo 13

Éste es un hoyo asequible, para alcanzar el green de dos golpes, además el viento suele favorecer bastante. Por esta circunstancia, no es tan importante la distancia como la precisión, ya que un bunker situado antes de una profunda vaguada castigará a los drives ligeramente cerrados. Green alargado y estrecho, condicionado en el lado derecho por un bunker en su entrada y por el acantilado. Y en el izquierdo por arbustos.


Hoyo 14

Relativamente corto, aunque en ligero ascenso y con el viento frontal. No se debe abrir la bola pues la ladera entra en la calle y puede dificultar el segundo golpe. Al ser éste corto, se puede precisar mucho el golpe a bandera, buscando el birdie.


Hoyo 15

Uno de los mejores hoyos del recorrido. Espectacular diseño y paisaje. Es largo, aunque con viento a favor, no es fácil precisar el palo exacto, a la hora de jugarlo. Una suave vaguada a la entrada de green, un bunker en el lado derecho y una fuerte pendiente descendente hacia el Océano, justo detrás del green, condicionarán la forma de afrontarlo.


Hoyo 16

Probablemente sea el hoyo más estrecho del recorrido, mucho más sencillo si no sopla viento, pues con el driver se alcanza una zona de la calle mucho más amplia. El acantilado acompaña todo el hoyo por el lado izquierdo. Un bunker en el lado derecho, casi frontal, condicionará el approach a green.


Hoyo 17

Exigirá casi siempre un hierro largo. El viento de cara incidirá en la elección del palo. Green muy complicado, tanto si está corta la bandera, como si está al fondo. Tres putts serán frecuentes. Un bunker 10 metros antes del green, esperará a los que se confundan de palo. Si huyendo del acantilado se abre la bola a la derecha, el approach será complicado, al realizarse desde una zona elevada con una vaguada antes de green.


Hoyo 18

La pegada es importante, porque además con el viento a favor, se puede lograr sobrepasar los bunkers. Si se quiere jugar con riesgo, hay que tener presente, que el green está cruzado y muy protegido, sobre todo, por el lado derecho por un lago. Éste se alimenta de un arroyo procedente de una cascada, el cual cruza el antegreen y, por tanto, condiciona la bola que de forma conservadora busca el green por el lado izquierdo.